El terreno abrupto, inclinado y rocoso de esta parcela no impidió dar vida a un espacio de jardin con amplias zonas verdes, conexiones de alturas con pavimento y jardineras, y un amplio cenador para disfrutar de las vistas del valle en reuniones con familia y amigos.
Todo ello sin alterar la orografía natural del entorno e integrando al máximo los nuevos espacios urbanizados con la naturaleza prevalente en el lugar.
En las últimas imágenes se puede observar el terreno y las condiciones de las que partimos para esta reforma.